En nuestra incesante búsqueda de
la verdad, el conocimiento y la dominación mundial divulgación
científica, los articulistas y lectores de Naukas tenemos que luchar un día sí
y otro también con la tontería que por desgracia nos supera numéricamente.
Solamente con abrir un diario de tirada nacional, o con ver un informativo
televisivo, encontramos noticias erróneas, mal explicadas, con gráficos
horribles, o sencillamente incongruentes. Es por eso que valoramos las fuentes
fiables; y es por eso que, cuando nos decepcionan, lo hacen a lo grande.
Un ejemplo de ello es la BBC. La
cadena de David Attemborough y de Brian Cox es una referencia mundial de buen
saber y hacer, y no me cabe duda que se encuentra a varias unidades
astronómicas de cualquier cosa que tengamos aquí (con las habituales
excepciones de excelencia
y, ejem, autobombo).
Por eso me ha resultado especialmente extraño leer en la web de la BBC (versión en castellano) un artículo
titulado Un
cometa 15 veces más brillante que la Luna, tan mal compuesto que parece
digno de otros parajes periodísticos. Lo extraño es que cita fuentes
competentes, pero parece haber sido escrito por el mono de guardia (lleva fecha
de 31 diciembre).
Esencialmente, lo que dice el
artículo es que unos astrónomos rusos han descubierto un cometa llamado Ison,
que en noviembre se acercará mucho al Sol. Según afirma, su brillo puede ser tan
grande que podría superar incluso al de la luna llena, lo que para los
astrónomos aficionados suena muy, muy bien. De ser así, salir a la calle y
mirar al cielo la noche del 28 al 29 de noviembre de 2013 será toda una
experiencia. Si los apocalípticos de los mayas consiguen encontrar una razón
convincente para retrasar el fin de los días, ya sé que día escogerán.
Por desgracia, nos guste o no, el
Universo no es como nos lo pintan en Armageddon o Deep Impact. En el mundo real
un astrónomo no se limita a mirar por el telescopio y obtener todos los datos
de un plumazo, incluyendo brillo, tamaño y composición. En este momento, Ison
se encuentra a una distancia similar a la de Júpiter, y tiene un brillo tan
bajo que solamente es visible con un buen telescopio. En esas circunstancias,
resulta poco menos que imposible saber su masa y consistencia, lo que afectará
enormemente a su brillo. El artículo de BBC Mundo, basado parcialmente en este
otro de The Independent, indica que “podría verse quince veces más
brillante que la luna llena;” aunque otros artículos, como este de la Planetary
Society dejan bien claro que hay mucha incertidumbre en estos casos. Los
cometas “estrella” son como los jugadores de fútbol “estrella,” que prometen
mucho y luego cumplen o no. Solamente cuando llegue el momento sabremos si Ison
se convertira en un Messi o se quedará en Segunda B.
¿Qué es lo que sabemos en estos
momentos? Por de pronto, datos de posición. Podemos determinar la trayectoria
del cometa (o dejar que la NASA lo
haga por nosotros) y examinar los resultados. A comienzos de octubre, Ison
pasará bastante cerca de Marte, a unos once millones de kilómetros; todavía no
habrá desplegado su cola de hielo y polvo, así que dudo que la Curiosity pueda
fotografiarlo (aunque todo puede ser). La tierra se encuentra lejos de su
trayectoria, pero en la noche del 28/29 de noviembre se encontrará a apenas un
par de millones de kilómetros del Sol, lo que lo convierte en un “Sun Grazer,”
el equivalente estelar de hacer una pasada rasante sobre la hija del almirante,
digo sobre la pista del aeropuerto. En ese momento de perihelio, la magnitud
que estima la British Astronomical Association es de -11,8 lo que es casi igual
de brillante que la luna llena.
Suponiendo que el cometa
sobreviva a la pasada, se acercará a la Tierra durante el invierno, hasta
llegar a su momento de máxima cercanía el 26 de diciembre. En ese momento su
magnitud será de aproximadamente 4, lo que lo hace visible al ojo humano. Bruce
Willis podrá tomarse el pavo de navidad en casa con toda tranquilidad, ya que
Ison estará entonces a unos 64 millones de kilómetros de nuestro planeta.
¿Y cuál es el problema con el
artículo de BBC Mundo? En primer lugar, que sugiere una afirmación falsa. Decir
que se ha detectado (cito) “un cometa que podría verse, incluso a la luz del
día y sin la necesidad de un telescopio, quince veces más brillante que la Luna
llena” es algo así como la
táctica del asterisco: sugiere una cosa pero apunta a otra. Sí, el cometa
se verá sin necesidad de telescopio; sí, puede alcanzar el brillo de la luna
llena (solamente puede, no hay certeza); pero no, no lo veremos.
¿Por qué? Muy sencillo: porque el
mayor brillo, que supuestamente se alcanzará en un intervalo de solamente un
par de días, tendrá lugar en el momento de máxima cercanía al Sol, por lo que
no podremos verlo. Por muy brillante que sea el cometa, el Sol lo es aún más,
así que necesitaríamos potentes filtros que borrarían el propio cometa. Es
posible que se puedan obtener imágenes mediante telescopios espaciales u
observatorios terrestres especialmente preparados, pero olvídese de quedarse
con la boca abierta una noche de noviembre.
La propia BAA reconoce esto, y en
su efemérides de Ison
(discutible, como ya he dicho antes) clasifica al cometa como “no observable”
desde el 22 de noviembre hasta el 4 de diciembre. Para fastidiar más la cosa,
el 20 de noviembre la luna estará llena. Cuando haya pasado por el perihelio, el
cometa estará mucho más activo, y si sobrevive podremos ir preparando los
prismáticos. La luna colaborará, ya que el 3 de diciembre estará en fase de
luna nueva, pero se encontrará cerca del Sol (y por tanto del cometa) así que
molestará cada vez más conforme pasen los días. Para navidad, el brillo habrá disminuido
y le impedirá competir con la luna en cuarto creciente. Creo que pasado el día
10 será difícil competir en brillo con la luna, así que aprovechen bien el
puente, amigos. Creo que sería un buen momento para hacer un Naukas Ison en alguna parte. Ofrezco
Granada.
Además del tono exagerado de
“mucho ruido y pocas nueces,” el artículo de BBC Mundo adolece de graves
fallos. Una mala traducción nos deja con un extraño “golpe de gravedad,” que
probablemente sea un gravity pull, es
decir, una influencia gravitatoria de otro cuerpo celeste. Otro error,
incomprensible a todas luces, acerca al cometa hasta cinco kilómetros del Sol. ¿Cinco kilómetros? ¡Los aviones vuelan a
mayor distancia de la superficie terrestre! En cuanto a las referencias a los
artículos de The
Independent, la Planetary
Society y Discovery
News parecen correctas, pero eso lo único que indica es que el traductor ha
hecho su trabajo razonablemente bien.
En conjunto, parece el típico
artículo de copiapega, donde tomamos un par de párrafos de artículos bien
redactados y hacemos un pastiche, quizá pensando más en salir a Trafalgar
Square para celebrar el Año Nuevo que en hacer méritos ante el titular de la
mesa de redacción. Extrañamente, no encuentro la versión inglesa de esta
crónica, solamente la de BBC Mundo (¿los nativos salieron antes de la oficina?).
Me parece estupendo que la BBC se esfuerce para ofrecer sus noticias en más
idiomas que el suyo propio, pero creo que va a tener que trabajar más el
control de calidad.
En cualquier caso, nos espera un
avistamiento interesante a finales de este año que acaba de comenzar. ¿Quién
dijo que 2013 iba a ser peor todavía? Ni caso a esa panda de agoreros. Vayan
limpiando las lentes de sus prismáticos, y si quieren un seguimiento riguroso y
de calidad demostrada no se olviden de sintonizar el
mejor medio de noticias en español. Y en efecto, no tengo abuela.
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